Guía de uso — Vaso de cobre
El vaso está hecho de cobre macizo, sin ningún recubrimiento en el interior. Aquí te explicamos cómo usarlo por primera vez, cómo dejar reposar el agua y cómo mantenerlo limpio.
En seis pasos
Limpia el vaso antes de nada. Antes del primer uso, frótalo por dentro y por fuera con limón y sal, enjuágalo bien y sécalo enseguida.
Llénalo con agua potable sin gas. Llena el vaso hasta el borde. No hay una cantidad prescrita.
Déjalo listo por la noche. Deja reposar el agua toda la noche y bébela a la mañana siguiente. Cubre el vaso con un platito si lo dejas reposar.
También para otras bebidas. El vaso no es solo para agua, aunque sea lo más habitual. Evita las bebidas muy ácidas, como el zumo de cítricos puro.
Lávalo a mano. Agua tibia y un paño suave, y sécalo enseguida.
Púlelo cuando pierda brillo. Cada una o dos semanas con limón y sal. Enjuaga bien y seca al momento.
La pátina forma parte del cobre

El cobre macizo cambia ligeramente de color con el uso. Es algo totalmente normal y precisamente una señal de cobre puro y sin recubrir. Si prefieres el brillo, basta con pulir el vaso con limón y sal.
Limpieza

No uses nunca el lavavajillas ni productos de limpieza agresivos. Medio limón con una pizca de sal es suficiente para devolverle el brillo al vaso. Enjuaga bien y seca al momento.
El calor y el detergente del lavavajillas atacan el cobre y dejan manchas apagadas e irregulares.
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Vaso de Cobre Kopero
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