Guía de uso — Antenas de electrocultura
Las antenas funcionan de forma totalmente pasiva: no se conectan a nada y no llevan corriente ni pilas. Aquí te explicamos cómo colocarlas y qué puedes esperar a largo plazo.
En seis pasos
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Desembala las antenas. Comprueba que la espiral superior siga bien redonda. Si se ha doblado durante el transporte, devuélvele la forma con cuidado.
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Elige el sitio. Coloca la antena junto a la planta que quieras tratar, en el lado soleado y fuera de la zona de paso. Mantén distancia con las raíces. En interior, basta con clavar una antena en la maceta de una planta de casa.
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Clávala recta en la tierra. Empuja la antena con firmeza hasta que no se vuelque con el viento. Empuja por el vástago, nunca por la espiral.
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Deja la espiral despejada. La espiral debe sobresalir por encima de la planta y quedar libre de hojas y mallas.
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Reparte las antenas. Colócalas alrededor de un bancal, en las cuatro esquinas, o pon una antena por maceta. No hay una distancia fija establecida.
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Déjalas puestas. El cobre resiste la intemperie, así que las antenas pueden quedarse fuera todo el año, también en invierno. Cogerán una pátina verde; es normal.
La pátina forma parte del cobre

A la intemperie, las antenas acaban cogiendo una pátina verde por la lluvia y el aire. Es una señal de cobre puro y no afecta negativamente a su funcionamiento; no hace falta que hagas nada.
Limpieza

Las antenas no necesitan limpieza para funcionar. Si quieres recuperar el brillo del cobre por estética, sácalas de la tierra, púlelas con limón y sal, enjuágalas y sécalas bien antes de volver a colocarlas.
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Kopero Electrocultivo
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